Boris Santos Gómez Úzqueda

Ciudades Inteligentes no sólo es tecnología o energía a bajo coste. Es innovación permanente y desafío de mejorar y modernizar.

Jóvenes líderes y viejos maestros con visión moderna se juntan hoy para diseñar las Ciudades Inteligentes que van a ser el espacio en donde los seres humanos vamos a vivir en próximas décadas.

Al respecto, escuchar conceptos sobre Ciudades Inteligentes, innovación, tecnología, robótica, diseño urbano y las nuevas ciudades de boca del “monstruo” Norman Foster es realmente una alegría.

Es un genio de la creatividad. Debe ser el arquitecto con mayor visión del mundo. Sus obras serán, inobjetablemente, los iconos de nuestra historia humana.

No soy arquitecto ni psicólogo para entender qué quiere o qué tiene en su cabeza Norman Foster. Pero entiendo su profundo compromiso con la transformación y adaptación al cambio de las ciudades que llevarán a la libertad y a la ilustración. Las nuevas ciudades inteligentes estarán al servicio de las personas, con tecnología y energía.

Alguien afirma, sin equivocarse, que Norman Foster comparte con Einstein esa idea de convertir su inteligencia en una fiesta continua.

Debe ser el único arquitecto del mundo que enfoca el problema de la construcción de las ciudades -y hasta en la Luna- desde la perspectiva del ahorro y eficiencia energética.

Este británico (Manchester, 01/06/1935) galardonado con el premio Pritzker (1991) y el Premio Príncipe de Asturias (2009) es considerado como el más grande arquitecto de nuestro tiempo, es mucho más que un diseñador de edificios.

Dirige una corporación en todo el mundo, diseñando y dando ideas de innovación. Siendo creativo.

No le pesan sus 80 años y da cara de ello su gran obra civil en todos los continentes. Ahora piensa en diseño de obras en la Luna porque el ser humano llegará a colonizarla y -naturalmente- necesitará edificaciones donde habitar, trabajar y transportarse.

Es uno de los más viejos arquitectos, pero con ideas nuevas: ciudades limpias a través de estímulo a energías limpias en ciudades inteligentes.

Dice, al respecto de la emergencia de ciudades inteligentes con uso racional de recursos energéticos, que “la tecnología tendría que servir para hacernos la vida más fácil”.

Definitivamente deben ver sus obras: Centro Sainsbury de Artes Visuales (Norwich), edificio del Hong Kong and Shangai Banking Corporation (Hong Kong), Galerías Sackler (Londres), el tercer aeropuerto internacional de Londres (Stansted), la Torre Century (Tokio), la Torre de Collserola y el Carré d’Art (Nimes), el edificio Commerzbank (Frankfurt), el nuevo aeropuerto de Chek Lap Kok (Hong Kong), el Musée de la Prehistoire (Gorges du Verdon) y el nuevo aeropuerto de México DF (ganó el concurso para construirlo con un costo variable de USD 10.000 millones). Es toda una celebridad.

Recientemente las redes sociales han difundido el video-presentación de lo que será el aeropuerto mexicano (a estar listo en 5 años) y es realmente mágico. Las palabras no alcanzan para describir la innovación y modernidad que Foster imprimió en ese diseño.

Foster concibe nuevas infraestructuras para el futuro, inclusive tiene diseños ya para lo que serán las nuevas “gasolineras” o centros de combustible y energía.

Los conceptos de Norman Foster han logrado un matrimonio perfecto entre urbanismo, diseño, innovación, energía, tecnología, para las nuevas ciudades inteligentes, de manera que es una “oportunidad perfecta para integrar e involucrar los entornos locales de una forma innovadora -ofreciendo de manera potencial un centro energético y societario para comunidades modernas”.

Es brillante, un genio, un monstruo del Siglo XXI concebido en el Siglo XX. Así es Norman Foster.

El autor es consultor, sigue sus comentarios en Twitter: @BorisSGomezU

Publicado en El Diario http://m.eldiario.net/?n=28&a=2015&m=12&d=14